Durante el último período del mes de febrero, las condiciones meteorológicas tuvieron una importante influencia sobre la actividad marisquera en la ría de Arousa. Las lluvias persistentes afectan directamente al equilibrio natural del agua, modificando aspectos fundamentales como la salinidad, la turbidez o el aporte de nutrientes al ecosistema marino.
Los bivalvos, como almejas, berberechos o reloj, son especies filtradoras que dependen de las condiciones ambientales para su desarrollo. Cuando se producen episodios prolongados de lluvia, aumenta la entrada de agua dulce a los bancos marisqueros, reduciendo la salinidad de la ría y alterando temporalmente el comportamiento y la actividad de estas especies.

Además, las fuertes precipitaciones pueden provocar un incremento de materia orgánica y sedimentos arrastrados por los ríos hacia el mar. Esto afecta a la claridad del agua y puede influir en la alimentación, enterramiento o movilidad de algunas especies marisqueras.
Otro de los aspectos fundamentales en estos periodos es el control sanitario y la calidad del agua. Tras episodios intensos de lluvia, se incrementan los controles y análisis realizados sobre las zonas de producción para garantizar la seguridad alimentaria y asegurar que el producto comercializado cumple todas las garantías sanitarias y de trazabilidad.
La trazabilidad también permite comprender mejor estos procesos. Conocer el origen del producto, su zona de extracción y los controles realizados en cada lote es fundamental para aportar transparencia, seguridad y confianza a las personas consumidoras.
A través de OPP20TRAZABILIDADE, la OPP20 continúa difundiendo información sobre el marisqueo, el funcionamiento de la lonja y los factores ambientales que forman parte de la realidad diaria del sector marinero de A Illa de Arousa. Esta acción está enmarcada en el PPyC 2026 de la OPP20 cofinanciado por la Xunta de Galicia y el FEMPA.
