La presencia de toxina lipofílica obliga al cierre temporal del marisqueo de bivalvos en A Illa de Arousa desde mediados de mayo
La actividad marisquera de bivalvos en A Illa de Arousa se ha visto afectada desde mediados de mayo por un cierre temporal derivado de la presencia de toxina lipofílica o diarreica (DSP), una situación que afecta actualmente a buena parte de las rías gallegas y que también ha obligado al cierre de la práctica totalidad de los polígonos de bateas de mejillón de Galicia.
Según los datos del sistema de control del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (INTECMAR) y la información recogida en los últimos días por distintos medios especializados, la proliferación de esta toxina se ha ido intensificando progresivamente desde mediados de abril.
En el caso de A Illa de Arousa, la afectación alcanza actualmente a las especies de moluscos bivalvos, como almejas, berberechos, navajas o longueirones, mientras otros recursos como el camarón y las algas marinas continúan activos, ya que este tipo de toxina no afecta a estas especies. La situación obliga al sector a adaptarse temporalmente a la disponibilidad real de recursos y condiciona la actividad extractiva en un momento especialmente relevante de la campaña.
Pero, ¿qué son realmente las toxinas marinas?
Las llamadas biotoxinas marinas son sustancias naturales generadas por determinados microorganismos microscópicos presentes en el mar, principalmente microalgas. En determinadas condiciones ambientales —temperatura del agua, nutrientes, corrientes o estabilidad marina— estas microalgas pueden multiplicarse de forma natural, dando lugar al fenómeno popularmente conocido como marea roja.
Los moluscos bivalvos se alimentan filtrando grandes cantidades de agua. Durante este proceso pueden acumular toxinas en su organismo sin presentar alteraciones visibles ni verse afectados, pero cuando los niveles superan los límites permitidos pueden representar un riesgo para la salud humana, lo que activa automáticamente los mecanismos preventivos de control.
¿Qué toxina está afectando ahora?
En el episodio actual, la toxina predominante es de tipo lipofílico o diarreico (DSP), asociada a la proliferación de la microalga Dinophysis acuminata, una especie que aparece de forma recurrente en las rías gallegas, especialmente en periodos de primavera y otoño.
Este tipo de toxina puede provocar trastornos gastrointestinales en las personas consumidoras, por lo que los protocolos de control y prevención son especialmente estrictos. Precisamente por este motivo, Galicia cuenta con uno de los sistemas de seguimiento más avanzados de Europa para garantizar la seguridad alimentaria de los productos del mar.
¿Cómo se detectan las toxinas?
En Galicia, el control oficial lo realiza el INTECMAR, organismo dependiente de la Xunta de Galicia encargado del seguimiento sanitario de las zonas de producción.
De forma periódica se realizan muestras y análisis en las zonas marisqueras y bateas, controlando tanto la presencia de microalgas potencialmente tóxicas como los niveles de toxinas en los moluscos. Los datos se actualizan constantemente y determinan, de manera automática, la apertura o cierre de las zonas productivas. Solo cuando los análisis vuelven a ofrecer resultados seguros se permite recuperar la actividad extractiva.
¿Por qué se cierra la actividad?
El cierre del marisqueo no responde a una decisión arbitraria, sino a una medida preventiva de protección de la salud pública y del propio sector. La suspensión temporal de la extracción garantiza que solo llegue al mercado producto seguro y con todas las garantías sanitarias, reforzando además la confianza de las personas consumidoras en los productos del mar gallegos.
En este momento, no existe una fecha oficial de reapertura. Según las explicaciones técnicas trasladadas en los últimos días, el pico de concentración de la toxina podría producirse alrededor de una semana después de la intensificación observada a mediados de mayo, aunque la recuperación dependerá exclusivamente de los resultados de los análisis realizados por INTECMAR en las zonas afectadas. La actividad se reabrirá progresivamente a medida que los niveles vuelvan a situarse por debajo de los límites legales establecidos.

Mientras tanto, desde la OPP20 se continúa trabajando en la valorización y comercialización de otros recursos disponibles, como el camarón y las algas marinas, que permiten mantener parte de la actividad extractiva y comercial en un contexto especialmente complejo para el marisqueo de bivalvos.
Esta acción divulgativa se integra en el Plan de Producción y Comercialización (PPeC) 2026 de la OPP20, un plan cofinanciado por la Xunta de Galicia y el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), con el objetivo de acercar información clara y contrastada sobre la realidad del sector pesquero y marisquero.
